José Andrés Ocaña, experto en trabajos de investigación y desarrollo comunitario en malnutrición materno infantil y colaborador en proyectos de promoción de salud, insiste en la importancia del apoyo de la sociedad para llevar a cabo la lactancia materna. Menciona que la mayoría de los profesionales aún no están completamente capacitados para acompañar la lactancia materna.

– Como médico ¿Qué tan acompañado cree que está el proceso de la lactancia materna?
En Ecuador, hay varias entidades que acompañan el proceso de la lactancia materna, la más importante y gratuita es la Liga de la Leche. Sin embargo, la mayoría de los profesionales de la salud no estamos completamente capacitados para acompañar la lactancia, ni en los hospitales, ni en los centros de salud, y tal vez este es el reflejo de todo lo que pasa en la lactancia. Como médico, pienso que las mejores acompañantes de la lactancia materna son personas con formaciones y certificaciones, pero también las mujeres que son madres y dieron de lactar. Considero que hay otros espacios de salud donde profesionales como pediatras, ginecólogos, obstetras pueden acompañar la lactancia, pero son muy pocos.
– Se ha mencionado en varias campañas del Ministerio de Salud Pública y UNICEF la importancia de amamantar al bebé desde la primera hora de vida. No obstante, en una encuesta realizada en 2011 se menciona que solo el 26,4% de mujeres amamantaron a su hijo dentro de la primera hora de vida. ¿Por qué cree que es un porcentaje tan bajo, incluso obteniendo información de estas entidades?
Desde la salud pública y como hombre no puedo alcanzar a explicar ciertas cuestiones porque nunca las voy a vivir. De manera personal, creo que este porcentaje es tan bajo debido a que estamos viendo la vulneración del derecho al cuidado, es decir los cuidadores por muchas razones, en la actualidad, ya no podemos cuidar. Sin embargo, la ciencia dice que existen dos factores:
El primero tiene que ver con los procesos industriales. Existe todo un sistema económico que desincentiva la lactancia materna e incentiva la promoción de las fórmulas lácteas comerciales. Hay todo un aparataje de marketing muy fuerte por medios digitales y redes sociales que ayudan a las industrias de sucedáneos de fórmulas lácteas a promover que se prefiera el biberón de leche artificial que la lecha materna.
El segundo tiene que ver con los espacios de trabajo y el sistema de salud que están muy poco configurados para apoyar la lactancia materna. En los hospitales, a pesar de que el lugar de parto es medicamente adecuado, luego del nacimiento, la mamá es separada de su niño y es llevada al área de neonatología, para recibir procedimientos de pediatría y, por consiguiente, no recibe leche materna de manera inmediata. Por suerte en el Ecuador, a través de un programa que se llama en ENSAMyN, que son los hospitales amigos de la madre y el niño, se está velando porque ese derecho a la lactancia materna en la primera hora y en todo el proceso se realice.
– Según la OMS, EL 38% de los lactantes menores de seis meses no llegan a recibir la lactancia exclusiva y menciona que su principal causa es el regreso de las madres a trabajo ¿Por qué considera que este es un factor para que las madres dejen de dar de lactar?
La lactancia es un cuidado que se da con el cuerpo concreto, es decir, el cuerpo de las mujeres. Cuando no hay cuerpo concreto debido a que la madre tiene que cumplir muchas obligaciones y no está al lado de su bebé entonces no hay lactancia. El problema no es tanto que la mujer se da o no de lactar, sino que los espacios sociales, incluido el espacio laboral no facilitan ayuda para que se realice este proceso a pesar de que esté normado.
“El error, es pensar que es culpa de la mamá el no dar de lactar, cuando existe toda una estructura que imposibilita que la persona de lactancia y que ejerza desde el cuerpo este cuidado”
José Ocaña Navas, 2023
– Considerando una lactancia exclusiva, hay algunas madres que optan por complementar la leche materna con coladas u otros alimentos naturales ¿Qué efectos puede generar esta combinación de leche materna y productos como coladas?
En términos médicos, la lactancia materna en el desarrollo de los seres humanos, en cada etapa es distinta, pero importante. La lactancia materna debe ser exclusiva hasta los seis meses, ni siquiera hace falta que el bebé tome agua. A partir de los seis meses, cuando inicia la alimentación complementaria, se puede introducir alimentos y dar de lactar hasta cuando la madre y el niño decidan dejarlo. La recomendación es mínimo dos años, pero no hay un máximo. El problema con los otros alimentos no tiene que ver con las formas, sino con la calidad y la cantidad, y esto está determinado por las posibilidades de las familias. Si somos familias que vivimos en inequidades y en pobreza es muy difícil que nos alimentemos bien.
– Se menciona que el alimento que ingiere la madre también es importante en el periodo de lactancia. ¿Qué tanto llega a afectar lo que ingiere la madre al bebé?
Desde que ya existe la formación del bebé a partir de las células primarias, ya existe un proceso del aprendizaje del sabor. Todo lo que come la mujer en su periodo de embarazo configurará las preferencias del sabor de la persona que luego nace e incluso da sabor a la leche materna.
Lo malo es que estamos invadidos de un sistema alimentario enfermo llamado obeso génico, lleno de productos chatarra que no solo enferman a la madre, sino también le están enfermando al niño y les acostumbran a unos sabores que le van a enfermar a futuro. Si la madre está bien nutrida, así el niño estará bien nutrido. Pero si la madre no está bien nutrida, el niño va a estar nutrido, aunque no de manera óptima.
– En la PUCE se cuenta con una sala de apoyo de lactancia materna desde 2017 ¿Cómo nació esta idea de implementar este espacio?
Las funciones específicas de una sala de lactancia es proporcionar un espacio que brinde la facilidad de extracción de leche. Para su creación se juntan varias historias.
Primero, la obligación de las instituciones con un determinado número de personas de implementar un espacio de apoyo a la lactancia y la segunda es que se juntaron dos partes; el Instituto de Salud Pública, a cargo de la magister Ana Lucía Torres y las oficinas de Promoción de la Salud, a cargo de la doctora María Fernanda Rivadeneira. Fueron las dos con recursos propios y con la colaboración de los recursos de la Facultad de Medicina, que instalaron la sala con el apoyo de UNICEF. Hace aproximadamente un mes, la sala pasó a formar parte de la Dirección de Talento Humano.
– Tenemos información en cuanto a la lactancia materna por parte del Ministerio de Salud Pública, pero ¿qué es necesario para poder nosotros como jóvenes incentivar hacia esta forma de alimentación que es tan importante?
La PUCE ya ha estado caminando un montón para que esas cosas pasen, sin embargo, todavía falta. Por ejemplo, las asociaciones de escuela deberían preocuparse más por estos temas de bienestar de los estudiantes, ya que no hay una normativa de cuidados para aquellos estudiantes que son padres o madres.
De igual forma, el tema de exigir el cumplimiento de los derechos también como estudiantes y como trabajadores a nivel de todos los espacios de trabajo en la universidad. Y finalmente, hay que pensar ¿cómo nos acompañamos como sociedad? Creo que ahí está la clave ¿cómo nos acompañamos en la salud como comunidad? Donde la lactancia es una cosa, pero también en muchos otros temas de la salud como salud alimentaria, salud sexual y reproductiva.
Entrevista realizada por: Camila Rosero


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