¿Por qué una marca de moda apuesta por “brillar” en Navidad?
Etafashion se suma a una de las épocas más disputadas por la publicidad: la Navidad.
El spot no se presenta como un catálogo ni como una secuencia de ofertas. En cambio, propone una idea sencilla: «La Navidad es el momento de mostrarse, sentirse bien y compartir, y la ropa se convierte en un medio para eso»
¿Cuál es la narrativa del anuncio?
El spot construye una sucesión de escenas asociadas a la celebración navideña: encuentros familiares, momentos de preparación, miradas, sonrisas, gestos cotidianos que remiten a la reunión y al ritual social propio de estas fechas a través de los años.
(No hay un personaje protagonista único, ni una historia lineal cerrada).
La narrativa es fragmentada, muestra a personas comunes que se preparan para compartir, donde la ropa aparece integrada a la experiencia, no como protagonista absoluta sino como parte del momento.
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Insight: ¿a qué emoción apela el anuncio?

El concepto de “brillar” funciona en dos niveles:
- Nivel literal: verse bien, usar ropa nueva, destacar visualmente.
- Nivel simbólico: sentirse seguro, valorado, visible dentro del grupo familiar o social.
La campaña no dice explícitamente “compra para ser feliz”, pero sí sugiere que la forma en la que te presentas en Navidad importa, porque es una fecha donde el cuerpo, la imagen y la presencia adquieren un peso especial.
ETAFASHION se posiciona como un facilitador de ese momento, sino decir que la marca los acompaña en los mejores momentos.
¿Cómo se posiciona ETAFASHION?
La marca se coloca en un lugar claro:
«La moda accesible como parte de los momentos importantes de la vida cotidiana»
No busca competir desde el diseño de autor ni desde la tendencia extrema, sino desde la cercanía: “estamos contigo cuando importa”.
Este posicionamiento es coherente con su trayectoria como marca masiva en Ecuador, pero también implica un riesgo que es perder singularidad narrativa frente a otras campañas navideñas con discursos similares.
Funciona porque…
- Conecta con una emoción real asociada a la Navidad: el deseo de verse bien para los demás y la marca como alguien presente en los mejores momentos.
- No invade con mensajes de venta directa.
- Refuerza la idea de la marca como parte de la vida cotidiana.
Hace ruido porque…
- No construye una historia única o memorable.
- El concepto de “brillar” queda abierto, pero poco desarrollado.
- La emoción se queda en lo esperado, sin giro narrativo.

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